América Latina es conocida a nivel mundial por ser rica en recursos naturales y materias primas. Entre ellos, el cobre es un mineral que abunda en el suelo del continente y dos países de la región comparten el liderazgo de la producción global del mineral rojo, por lo que superan a potencias como China.

Tal como publica La República, el protagonismo de ambos países latinoamericanos es tan relevante que extraen un poco más de la tercera parte de la producción de cobre a nivel mundial, que sumó casi 23 millones de toneladas el último año. Sin embargo, uno de ellos ha experimentado una caída en su capacidad y perdió el segundo lugar. Chile y Perú son los países de América Latina que dominaron la producción de cobre a nivel mundial en 2024, de acuerdo con el informe ‘Mineral Commodity Summaries 2025’ del Servicio Geológico de los Estados Unidos.
El país sureño lideró el ranking con 5,3 millones de toneladas, mientras que su vecino del norte extrajo 2,6 millones. México es otro país de Latinoamérica que destacó por su aporte en el sector cuprífero, ya que produjo 700.000 toneladas. En general, los tres acumulan 8,6 millones de toneladas métricas, lo que significa alrededor del 38% de participación a nivel mundial. De hecho, el continente americano es rico en cobre, porque Estados Unidos y Canadá también están presentes en la lista.
El ranking de producción de cobre a nivel mundial
El informe ‘Mineral Commodity Summaries 2025’ reveló los 14 países que lideran la producción de cobre a nivel mundial en 2024. Después de Chile, se ubicó la República Democrática del Congo con 3,3 millones de toneladas. China, Estados Unidos e Indonesia fueron las últimas potencias que superaron la barrera del millón de toneladas.
La producción mundial de cobre en 2024 estuvo cerca de alcanzar las 23 millones de toneladas métricas, lo que significó un aumento frente al año anterior. En particular, hasta ese año, el precio del cobre alcanzó un máximo histórico, según el Servicio Geológico de EE. UU.
Las razones se atribuyeron a las expectativas de una reducción de la oferta mundial, el sentimiento optimista con respecto a la demanda mundial, la fuerte producción manufacturera en China y la disminución de la inflación en los Estados Unidos.


