Ecuador y Costa Rica: estabilidad con costo social

Según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), Argentina encabeza la lista de los países más endeudados de América Latina y el Caribe, con un saldo pendiente equivalente a US$56.944 millones, lo que representa el 8,3% de su Producto Interno Bruto (PIB).

El Colombiano publica que, en el segundo lugar se ubica Ecuador, con US$8.850 millones, equivalentes al 6,8% de su PIB; seguido por Costa Rica, con US$2.441 millones (2,4% del PIB), y Jamaica, con US$804 millones (3,5% del PIB). El listado continúa con Honduras (US$671 millones, 1,7% del PIB), Colombia (US$638 millones, 0,15%), Surinam (US$586 millones, 13%), Barbados (US$558 millones, 7,4%), El Salvador (US$234 millones, 0,6%) y Paraguay (US$198 millones, 0,4%). Las cifras confirman una tendencia que preocupa a los analistas: Latinoamérica se ha convertido en una de las regiones más dependientes del crédito del FMI, en medio de un escenario global de bajo crecimiento y presiones fiscales.

Argentina: el epicentro de la deuda con el FMI

Con US$56.944 millones en compromisos pendientes, Argentina no sólo es el país más endeudado de América Latina, sino también el mayor deudor del FMI en el mundo. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el monto creció respecto a los US$55.317 millones reportados en el segundo trimestre de 2025, impulsado por nuevos desembolsos recibidos en abril.

La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, aseguró recientemente que el país podrá afrontar sus obligaciones “cuando consolide sus reservas y reduzca las presiones internas”. Sin embargo, los analistas advierten que el peso de la deuda argentina consume una parte sustancial del presupuesto público, restando recursos para educación, salud e infraestructura.

“Estas cifras no sólo muestran dependencia financiera, sino un conflicto estructural: cada préstamo otorga estabilidad temporal, pero limita la autonomía económica”, explicó Paula Chaves, analista de la firma HFM.

Ecuador y Costa Rica: estabilidad con costo social

En Ecuador, la deuda con el FMI equivale al 6,8% del PIB, bajo un programa crediticio suscrito el 2024. En octubre, el organismo aprobó un nuevo desembolso de US$600 millones, tras validar la tercera revisión del acuerdo.

El directorio ejecutivo del FMI amplió el programa en US$1.000 millones, destacando que las reformas ecuatorianas “fortalecen la estabilidad macroeconómica, protegen la dolarización y refuerzan la sostenibilidad fiscal”, según Patrizia Tumbarello, jefa de misión del Fondo, en Bloomberg.

Por su parte, Costa Rica mantiene una Línea de Crédito Flexible (FCL) de dos años, aprobada en 2025 por US$1.500 millones. Este instrumento le brinda un “seguro frente a riesgos externos”, pero también obliga al país a mantener una política fiscal estricta y prudente.

El caso colombiano: deuda mínima, pero bajo vigilancia

Colombia aparece en la lista con una deuda de US$638 millones, equivalente a sólo 0,15% del PIB, una de las más bajas de la región. El país canceló en septiembre de 2025 su Línea de Crédito Flexible, aprobada un año antes por US$8.100 millones, decisión que fue interpretada como un gesto de independencia fiscal.

Aun así, el FMI elogió la solidez de la economía colombiana. Rodrigo Valdés, entonces director del Departamento del hemisferio occidental, aseguró a medios económicos que “Colombia cuenta con amortiguadores muy sólidos en áreas clave”, aunque recomendó no relajar la política monetaria y mantener disciplina fiscal.

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