GPS y gestión del riesgo en el transporte de carga terrestre

Si bien las cuarentenas no fueron generadoras de nuevas tecnologías en la cadena logística per se, si resultaron un disparador efectivo para que muchas empresas intensificaran su uso con el fin de mejorar el desempeño operativo.

Aquello impulsó fuertemente el uso de las Internet de las Cosas que junto a la Inteligencia Artificial (IA)  han potenciado enormemente la denomina Logística 4.0, basada en la georreferenciación y  explotación de datos como herramientas básica de gestión.

Para interiorizarnos más sobre el tema, conversamos con Carlos Leymarie, CEO de AssistCargo. A juicio de Leymarie “esta nueva realidad, no debería resultar indiferente al mercado asegurador que bien podría aprovecharla a su favor, tanto para el desarrollo de nuevos productos, como para mejorar la gestión de los riesgos.”

En ese sentido se debe señalar que la industria aseguradora viene algo rezagada en este campo, y particularmente en el seguro de transportes. “Sucede que no se están generando aun servicios tecnológicamente innovadores, de hecho se observa que  la oferta tecnológica está siendo subutilizada  incluso  para su aplicación más difundida  en la prevención del robo de carga.”

Es decir según indica Leimarie “se podría decir, parafraseando un término actual, que en seguros recién se está transitando en tecnología la “fase 1”, que es el uso medianamente productivo del GPS”.

Subvaloración

Carlos Leymarie nos señaló que “paradójicamente, en momentos en que existe un convencimiento general, según el cual los aseguradores deben transformarse para proveer servicios de prevención y asistencia , dejando en segundo plano su rol compensatorio tradicional,  el seguro de transportes, cultor destacado  desde su origen de este concepto, ha visto disminuido notablemente ese rol en las últimas décadas.”

Y claro… la aparición del contenedor que modernizó y estandarizó los medio de transporte y de carga junto a  la sofisticación de los transportistas reconvertidos en operadores logísticos, entre otros avances en materia de envases y embalajes, han llevado a un drástica reducción de la frecuencia siniestral que derivó en  que la asistencia profesional que el mercado demandaba se  haya ido reduciendo de manera significativa.

“Atrás quedaron los tiempos donde el contacto con el cliente era fluido y permanente. Desde el seguro se asesoraba a los clientes sobre infraestructura portuaria; acondicionamiento de carga y se hacían controles de carga y  descarga. Además, se  requería  su  asesoramiento  para la correcta tramitación de los reclamos, en definitiva, el asegurador  era percibido por este tipo de aportes como un valioso socio de negocios.”

El CEO de AssistCargo señala que en Latinoamérica al menos, ese rol profesional de asesor en prevención quedó limitado principalmente a la problemática de robo de carga en transporte terrestre, flagelo que no deja de crecer y preocupar. No obstante señala que la buena noticia es que hoy, la variedad y potencialidad de las nuevas tecnologías pueden convertirse en un potente impulsor para desarrollar nuevos productos y servicio innovadores que le devuelvan al seguro de transportes su rol protagónico y extenderlos más allá de la problemática del robo como único objetivo.

“Ahora bien, para que estas iniciativas disruptivas se materialicen, se requiere, además de la actitud creativa…  un conocimiento y entendimiento profundo de cómo funcionan y aplicaciones tienen, así como utilizar estas nuevas tecnologías de la manera adecuada.  Lo importante es   no dejarse encandilar para no caer en  errores de apreciación, como ocurrió en su momento con la irrupción del GPS.”

No apresurarse

Aquello cobra relevancia porque el mercado de seguros se apresuró a identificar al GPS como la piedra angular para resolver el problema del robo de carga, promoviendo su utilización en reemplazo de los servicios de escolta armada que resultaban y aun hoy resultan muy onerosos.

Leymarie indica que “a pesar de las voces de advertencia, muchos suscriptores asumieron erróneamente que por el hecho de contar con visibilidad y algún sensor que alertara sobre apertura de puerta o a través de un botón de pánico, se iba a poder prescindir de las escoltas, cosa que lejos resulto de ser cierta. No podemos desconocer que, cuando hablamos de carga de alto valor y riesgo, el recurso de prevención principal es la custodia física.”

Según nos comentó Carlos Leymarie, “los dispositivos tecnológicos son un complemento imprescindible en estos casos y pueden ser muy efectivos, para carga de valores medios o bajos, siempre que se los utilice correctamente. Lo cierto es que hoy, 20 años después, la subutilización del GPS y todos sus accesorios complementarios sigue siendo algo muy común en Latinoamérica.”

Algunos ejemplos:

¿De qué sirve un botón de pánico si los choferes se niegan a usarlo y de hecho su uso es prácticamente nulo?

Hay pólizas que solo exigen este accesorio.

¿De qué sirve un equipo de GPS si no se puede accionar el paro del motor?

Este accesorio es clave para impedir la consumación del robo, pero no siempre se los menciona en póliza.

¿De qué sirve que exijamos el uso de GPS sin sensores de apertura de puerta del conductor o de la caja de carga?

De poco o nada y, en algunos países, no son mencionados dentro de las exigencias póliza.

¿De qué sirve un sensor de apertura de puertas si no tengo preestablecido donde se pueden abrir?

En los países donde si se exigen, es común que no se obligue a definir los lugares habilitados, lo cual torna inútil el uso de estos sensores.

¿De qué sirve tener visibilidad de la ruta si no la tengo preestablecida?

De nada sirve ver por dónde circula un camión sin saber si está siguiendo o no la ruta asignada, ni si están pre definidas las paradas autorizadas para así recibir alertas de desvíos en tiempo real.

¿De qué sirve un sistema de GPS, sin un monitoreo activo del viaje?

Desde su aparición se ha instalado en muchos casos la falsa creencia de que alguien está siguiendo los camiones en un mapa, cuando en realidad el servicio usual es actuar expost a partir de la denuncia de robo. Eficaz en un alto porcentaje para recuperar el vehículo, prácticamente inútil para la recuperación de la mercadería.

¿De qué sirve u sistema de GPS si no permite detectar de manera temprana cualquier anomalía?

Un monitoreo activo desalienta la posibilidad de robo y permite detectarlo dentro de los primeros minutos, lo que aumenta considerablemente la posibilidad de abortarlo. La experiencia indica que las posibilidades de recupero aumenta de manera inversamente proporcional a la cantidad de tiempo que se demora en detectarlo.

Carlos Leymarie de AssistCargo y el robo de carga en tiempos de pandemia