El transporte terrestre se ha convertido en una pieza clave dentro de las cadenas logísticas multimodales, especialmente en un contexto donde la eficiencia, la trazabilidad y la rapidez son factores determinantes para la competitividad.
En este escenario, los freight forwarders se enfrentan al desafío de coordinar múltiples actores, optimizar tiempos y garantizar la continuidad operacional entre puertos, aeropuertos y centros de distribución. La digitalización y la visibilidad en tiempo real han cambiado las reglas del juego, y hoy el camión dejó de ser un eslabón aislado para transformarse en el motor que conecta y acelera las operaciones logísticas de punta a punta.
Para profundizar en esta evolución y entender cómo el transporte terrestre se ha transformado en un potenciador estratégico para los forwarders en modelos multimodales, conversamos con Silvia Chávez Hernández, Operations Manager Ground en Nowports.
Desde su experiencia en la gestión operativa regional, aborda cómo la integración tecnológica, la colaboración entre proveedores y la planificación basada en datos están permitiendo reducir costos, mitigar riesgos y mejorar la experiencia de los clientes. Su visión ofrece claves para comprender hacia dónde se dirige la logística del futuro y qué capacidades serán indispensables para liderar este cambio.
¿Por qué el transporte terrestre se ha convertido en un componente estratégico para Nowports en operaciones multimodales y qué ventajas competitivas ofrece hoy frente a un modelo puramente marítimo?
En el sector logístico y desde mi experiencia en el manejo de sistemas de gestión de transporte, la modalidad de transporte terrestre es un pilar estratégico porque es la pieza que conecta el puerto con el destino final del cliente, cerrando el ciclo de la cadena de suministro. Por otro lado, en un modelo puramente marítimo, la visibilidad y el control terminan al llegar al puerto. Teniendo esta comparativa, la ventaja competitiva de la multimodalidad es que pasamos de soluciones puntuales a una planificación de red con una visión funcional, interconectando eficientemente los modos de transporte para un servicio integral.
Además, el terrestre permite reaccionar más rápido a cambios operativos, reducir tiempos muertos y optimizar costos en tramos donde el marítimo no puede ofrecer flexibilidad. Y es importante mencionar que contar con ambos modos bajo una misma coordinación nos da mayor control sobre ventanas de entrega, gestión de riesgos y sincronización de flujos, algo clave que hemos identificado con clientes que buscan estabilidad, trazabilidad y menos fricción en sus operaciones.
Desde la experiencia de Nowports, ¿qué factores explican que los clientes exijan cada vez más precisión y trazabilidad total en los tramos terrestres, y cómo responde la industria a esa presión tecnológica y operativa?
La logística digital ha traído muchas oportunidades; más que una presión, podría decir que es una transformación de lo que tradicionalmente se hacía algunos años atrás. Con esta apertura para simplificar los procesos, los clientes exigen más precisión porque el tramo terrestre es altamente sensible a interrupciones que afectan su inventario y producción.
Factores como la documentación incompleta, inexacta o faltante o la falta de citas o citas tardías para el ingreso/salida generan cuellos de botella y demoras, lo que hace vital tener visibilidad total. La industria responde con la Planificación y Coordinación Logística, donde se programan las citas de recolección y entrega en las terminales portuarias. Esto ayuda a evitar la congestión y a optimizar el flujo de camiones dentro y fuera de los recintos fiscales.
Además, esta coordinación permite anticiparnos a ventanas operativas críticas, ajustar rutas en tiempo real y evitar costos extra por tiempos muertos. En la práctica, es lo que marca la diferencia entre un movimiento fluido y una operación que se detiene por completo. Para los clientes, esto se traduce en entregas más predecibles, menos impactos en producción y una operación mucho más estable, incluso en temporadas de alta demanda o saturación portuaria.
¿Cómo está redefiniendo la combinación mar–camión los costos logísticos en México y Chile? En ese contexto, ¿el transporte terrestre permite reducir gastos o simplemente redistribuye costos hacia un servicio de mayor valor agregado?
La combinación mar-camión redefine los costos al permitir una mayor planificación integral. El objetivo no es solo reducir el costo del flete, sino también optimizar el costo total de la cadena. El transporte terrestre, al ser planificado de forma inteligente, logra redistribuir costos hacia un servicio de mayor valor agregado. Esto se debe a que la inversión en infraestructura externa, como patios de almacenamiento y bodegas cercanos al puerto, permite mover la carga rápidamente y reducir los costos operativos que impactan al cliente.
Además, esta integración ayuda a minimizar tiempos muertos, evitar detenciones costosas dentro del puerto y agilizar la entrega final sin tener que depender únicamente de la ventana marítima. Esto no sólo hace la operación más fluida, sino que también permite aprovechar mejores tarifas, tiempos de tránsito y recursos. En muchas rutas, esta combinación termina siendo más eficiente porque conecta lo mejor de cada modo y reduce el riesgo de retrasos que pueden elevar el costo total para el cliente.
En términos de tiempos, qué impacto tiene la integración terrestre en la continuidad de la cadena: es decir, ¿Cuánto se puede acelerar un proceso desde puerto a destino final mediante planificación inteligente de rutas y coordinación multimodal?
Acelerar el proceso con una integración terrestre tiene un impacto directo en la continuidad al mitigar los riesgos de retraso en la “última milla”. Es decir, una planificación inteligente se centra en evitar cuellos de botella como la falta de citas o citas tardías, y en prevenir problemas operativos de las unidades que pueden bloquear las áreas de revisión en el puerto. En conjunto, la coordinación multimodal, que también involucra a los especialistas de cada modo, busca acelerar el proceso garantizando que el transportista se asegure de que la documentación requerida para el despacho aduanero esté completa y sea correcta antes de presentarse, lo cual agiliza significativamente el flujo
Además, esta integración evita tiempos muertos y aprovecha mejor las ventanas operativas del puerto, lo que hace que el camión entre y salga sin retrasos innecesarios. Cuando todo está alineado, citas, revisión, documentación y ruta, los tiempos de entrega se vuelven mucho más predecibles, y en muchos casos se pueden reducir horas clave en el traslado del puerto al destino final. Esto no sólo acelera la operación, sino que también mantiene estable la cadena para que el cliente no tenga interrupciones en inventario o producción, y eso es lo que buscamos: simplificar la logística con esta coordinación.
Los tramos terrestres suelen considerarse los más sensibles en materia de seguridad. ¿Qué tecnologías o protocolos están utilizando para garantizar la integridad de la carga y prevenir robos, siniestros y manipulaciones?
¡Efectivamente! Los tramos terrestres son sensibles. Para garantizar la integridad de la carga, la respuesta se centra en dos cosas: la modernización y tecnología. Esto significa implementar estándares de seguridad avanzados, sistemas de inspección automatizados, planeación previa para salir a carreteras con paradas permitidas, salidas a carreteras en horarios menos riesgosos, colocación de dispositivos con rastreo y protocolo de reacción. Estos procesos no solo buscan prevenir robos, sino también optimizar la operación y proteger la inversión del cliente.
Además, hoy se suman herramientas como monitoreo en tiempo real, alertas automáticas ante desvíos no autorizados, centros de control que siguen la ruta minuto a minuto y comunicación directa con el operador para actuar rápido ante cualquier eventualidad. También se trabaja mucho en capacitación del equipo, desde los operadores hasta quienes coordinan la ruta, porque la prevención empieza por una ejecución disciplinada. Y, al final, todo esto genera un entorno más seguro y reduce considerablemente los riesgos en los tramos críticos.
Cuando ocurre una interrupción en el trayecto —cierres de puertos, congestión, clima o imprevistos en carretera—, ¿cómo Nowports gestiona la reconfiguración de rutas para asegurar que el cliente no experimente quiebres operativos?
Ante interrupciones como condiciones climáticas adversas, cambios arancelarios y huelgas laborales, que impactan impredeciblemente la cadena de suministro, la gestión de Nowports se basa en la Planificación Integral. ¿Qué significa eso? Que nos permite reconfigurar rutas de manera proactiva. Además, la ampliación de horarios de atención de la aduana para la salida de mercancías por carretera ayuda a aliviar la congestión y nos da flexibilidad para gestionar estos imprevistos.
También trabajamos con escenarios alternos antes de que el problema aparezca, lo que nos permite reaccionar rápido: redireccionar cargas a otros puertos, ajustar ventanas de entrega, mover unidades a rutas menos saturadas o adelantar/posponer salidas según la situación. Todo esto nuestros especialistas lo coordinan en tiempo real con transportistas, agentes aduanales y operadores portuarios. Así, aunque haya un evento fuera de nuestro control, el cliente recibe una operación continua, sin quiebres y con visibilidad clara de cada decisión que tomamos.
¿Qué papel juega la analítica de datos que mantiene Nowports en sus optimizaciones de rutas y cómo se integra esta información con los sistemas de visibilidad marítima para entregar un tracking unificado de punta a punta?
La analítica de datos es el motor de la optimización. Juega un papel crucial al identificar y predecir puntos de fricción, como la congestión generada por la falta de citas o los problemas mecánicos de las unidades. Esta información se integra con la visibilidad marítima para crear un tracking unificado y coherente. Esto ayuda para que, en lugar de manejar soluciones puntuales, tengamos una Planificación Integral con una visión funcional, ofreciendo al cliente una trazabilidad completa y predictiva de puerta a puerta.
Además, esta analítica nos ayuda a anticipar desvíos, ajustar rutas antes de que aparezca un retraso y coordinar mejor la disponibilidad de unidades terrestres con las ventanas de arribo marítimo. Todo se traduce en un flujo más sincronizado, con alertas tempranas y actualizaciones claras para el cliente, que puede ver en una sola plataforma lo que está pasando tanto en el barco como en carretera. Es esta combinación la que nos permite entregar una experiencia más controlada y sin sorpresas a lo largo de toda la cadena logística.
Mirando hacia 2026, ¿qué transformaciones anticipan en la logística terrestre en México y Chile y cuáles serán los próximos factores que definirán la ventaja competitiva para los freight forwarders que apuesten por un modelo verdaderamente multimodal?
Hacia 2026, anticipamos una mayor demanda por Modernización y Tecnología, especialmente en la implementación de sistemas de inspección automatizados y el uso de la analítica para la Planificación Integral.
Un factor de transformación clave será el Fortalecimiento del Ferrocarril para la carga, lo que reducirá la presión sobre las carreteras y mejorará la sostenibilidad. La ventaja competitiva la definirán los freight forwarders que logren la Colaboración con Autoridades Portuarias y Aduaneras para solucionar cuellos de botella, inviertan en infraestructura externa para agilizar el flujo de carga y ofrezcan una Planificación Integral que interconecte todos los modos de transporte con tecnología.
Además, veremos un mayor impulso a la integración de información en tiempo real entre puertos, transportistas y clientes, lo que hará que la multimodalidad sea mucho más fluida. También crecerá la demanda por soluciones que reduzcan tiempos muertos, gestionen riesgos de forma proactiva y ofrezcan visibilidad total en cada tramo.
Los freight forwarders que combinen tecnología, coordinación y ejecución operativa serán quienes marquen la pauta, porque podrán ofrecer una experiencia más predecible, eficiente y alineada con las nuevas exigencias del mercado.


