A un año de la Iniciativa para la Gobernanza Global presentada por Xi Jinping, China y América Latina y el Caribe refuerzan su alianza como socios del Sur Global. Expertos convocados en Beijing por la Asociación de Diplomacia Pública de China coincidieron en que la región latinoamericana es clave para impulsar una reforma del sistema internacional más justo y representativo.
Tal como publica Agencia Xinhua, el encuentro, denominado “Salón Linjia 7”, se realizó bajo el lema “Impulsar juntos la gobernanza global y construir el futuro China-América Latina y el Caribe” y reunió a diplomáticos, académicos y periodistas chinos y extranjeros.
Qué es la Iniciativa para la Gobernanza Global y qué apoyo tiene
La iniciativa fue presentada en septiembre de 2024 por el presidente chino Xi Jinping. Propone cinco principios: igualdad soberana, respeto al Estado de derecho internacional, multilateralismo, enfoque centrado en las personas y adopción de medidas concretas.
Según el representante especial del Gobierno chino para asuntos latinoamericanos, Qiu Xiaoqi, en 12 meses la propuesta acumuló respaldo de cerca de 160 países y organizaciones internacionales, incluidos países de América Latina y el Caribe.
“Los países de América Latina y el Caribe son socios importantes para China en el impulso de la reforma del sistema de gobernanza global, la profundización de la cooperación del Sur Global y la construcción de una comunidad de futuro compartido para la humanidad”, dijo Qiu. La referencia es a la comunidad de futuro compartido China-América Latina y el Caribe, concepto que Beijing viene trabajando desde 2015 y que en 2025 tomó forma concreta con dos documentos.
Los cinco programas que marcan la nueva etapa
En la cuarta reunión ministerial del Foro China-CELAC, celebrada en Beijing en mayo de 2025, se pusieron en marcha cinco programas de cooperación. Están orientados a solidaridad, desarrollo, civilizaciones, paz y pueblos.
Ese mismo año, el Gobierno chino publicó el tercer “Documento sobre la política de China hacia América Latina y el Caribe”, que detalla la hoja de ruta para comercio, inversión, finanzas, innovación científico-tecnológica y lucha contra el cambio climático.
Chen Dong, investigador especial del Centro de Investigación sobre la Construcción de una Comunidad de Futuro Compartido para la Humanidad, sostuvo que “para que la construcción de la comunidad de futuro compartido pase de ser una visión a una realidad, es imprescindible contar con un sistema de gobernanza global justo y razonable. China y América Latina deben avanzar juntas, lo que aportará más sabiduría y fuerza del Sur para perfeccionar la gobernanza global”, agregó.
De la soja a la nube: cómo cambió el comercio
Yue Yunxia, subdirectora del Instituto de Estudios de América Latina de la Academia de Ciencias Sociales de China, destacó que la cooperación ya no es solo comercial y se expande a la “nueva infraestructura”.
“Las tecnologías chinas de computación en la nube, macrodatos e inteligencia artificial están potenciando las industrias financieras, educativas y culturales de América Latina, ayudando a las empresas locales a transformarse digitalmente”, afirmó Yue. La cooperación científica también crece del sector aeroespacial a la bioagricultura.
Los datos respaldan esa expansión. Según la Administración General de Aduanas de China, entre enero y agosto de 2025 el comercio entre China y América Latina alcanzó 422.640 millones de dólares, un aumento interanual del 19,1%.
De ese total, las exportaciones de América Latina a China fueron por 201.270 millones de dólares, con una suba del 25,9%. Se mantuvieron estables las ventas de carne de res y soja, con ventaja competitiva de la región, mientras productos como cerezas y salmón llegan de Sudamérica a las mesas chinas en un promedio de apenas 30 horas gracias a corredores logísticos refrigerados.
El debate en Beijing apunta a que América Latina no solo exporta materias primas, sino que empieza a integrar servicios digitales, infraestructura verde y cooperación espacial dentro de la arquitectura que China propone para reformar la gobernanza global.


